La Torre Eiffel reabrirá el 16 de julio tras 8 meses de cierre

La torre se inauguró en el año 1889, año en que se celebraba el primer centenario de la Revolución Francesa. Es considerada un símbolo del avance industrial y tecnológico de la Francia de aquellos años.

Sin visitantes desde finales de octubre de 2020, la icónica Torre Eiffel reabrirá nuevamente al público el próximo 16 de julio, cuando haya completado 8 meses de cierre, informa la empresa que gestiona y explota el monumento.

La compañía gestora SETE explica que preparan un protocolo sanitario “que permita al público disfrutar de una visita confortable”, sin especificar cuál.

La empresa detalla que la venta de entradas para acceder a uno de los monumentos más famosos del mundo comenzará el próximo 1 de junio.

La Torre Eiffel permanece cerrada al público desde el pasado 29 de octubre, cuando se decretaron las medidas de restricción por la covid para combatir la segunda oleada de la enfermedad.

Construida para la Exposición Universal de París de 1889 y muy criticada en la época, la construcción de hierro de 324 metros de altura e ideada por Gustave Eiffel recibe 7 millones de visitantes al año, un 75 % de ellos extranjeros.

La Torre Eiffel recibía al menos 7 millones de visitantes al año, un 75 % de ellos extranjeros antes de la pandemia de Covid-19 que la obligó a cerrar.

Un vistazo al pasado

Corría la segunda mitad del siglo XIX cuando Europa comenzaba a cosechar los frutos económicos de la revolución industrial, la cual había hecho su aparición en el siglo XVIII.

Con el tiempo, el nuevo sistema de producción había implicado un rearme económico de los países europeos industrializados. Como consecuencia, estos países extendieron sus mercados y dominios hacia África y Asia, constituyendo la forma moderna de lo que históricamente se ha llamado “imperialismo”.

En ese contexto aparecieron las exposiciones universales para dar a conocer los avances industriales y productos manufacturados de los países, en busca de nuevas oportunidades de negocios, intercambio, expansión y prestigio.

Las exposiciones universales sucedieron a las exposiciones nacionales que ya se hacían en Francia desde la primera mitad del siglo y que fueron replicadas en otros países. Sin embargo, la primera Exposición Universal propiamente dicha se celebró en Inglaterra en el año 1851. En 1889, le tocaría el turno a Francia para lucirse.

Del proyecto a la edificación; evolución Torre Eiffel

Como preparación de la Exposición Universal de 1889, año del centenario de la Revolución Francesa, el Estado francés convocó un concurso para construir una inmensa torre que enalteciera el orgullo de la industria y la nación. Ese coloso debía tener unas características: una base cuadrada, con una torre de hierro, 300 metros de alto y 125 metros laterales.

Resultó elegido el proyecto de los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier y del arquitecto Stephen Sauvestre. Este último fue convocado para darle un aspecto más estético a este monstruo de hierro que se levantaría en la ciudad de las luces. Pero su nombre se debe a quien la hizo económicamente posible, el empresario Gustave Eiffel, a quien se le dio los beneficios de la concesión por 20 años, al término de los cuales debía desarmarla.

En realidad, este proyecto ya se había presentado a otras ciudades, pero fue rechazado varias veces por no adecuarse a la estética urbana, tales como Barcelona. De hecho, aunque el gobierno francés diera la aprobación, este proyecto tuvo muchos detractores en Francia.

Curiosidades de la torre Eiffel

Para construir la Torre Eiffel se fabricaron alrededor de 18 mil piezas. Una vez que se inició la construcción, fueron necesarios cinco meses para construir los cimientos de la base, mientras que ensamblar aquellas piezas demoraría casi dos años.

Cuando fue abierta al público, la Torre no tenía aún elevadores. Aun así, el éxito fue rotundo. Desde entonces, la Torre Eiffel ha recibido millones de espectadores.

En el año 1900, antes de culminar la concesión del empresario Eiffel, la Armada Francesa decidió colocar una antena de radio en el extremo más alto de la torre. La torre se volvería así un punto estratégico y neurálgico de la ciudad, lo que pospuso indefinidamente su desmontaje. Fuente: Agencias/ LeMonde/ Sin Embargo/

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