«La voz robada: la industria del doblaje mexicano en riesgo por la IA»

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«Inteligencia artificial vs talento humano: el doblaje mexicano pide protección»

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La IA clona voces y pone en riesgo la industria del doblaje mexicano

México produce el 70% del contenido audiovisual en español que se consume en el mundo.

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La industria del doblaje en México enfrenta uno de los retos más grandes de su historia: la clonación de voces mediante inteligencia artificial (IA). En un país que produce el 70% del contenido audiovisual en español que se consume a nivel mundial, el uso no regulado de estas tecnologías amenaza los derechos, empleos y la creatividad de miles de profesionales del sector.

Actores, locutores, músicos y técnicos han lanzado un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum para que se regule el uso de la IA en la industria audiovisual y se protejan sus voces e imagen como datos biométricos.

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El conflicto que cruzó la frontera

Hace dos años, Hollywood fue epicentro de protestas por el uso no autorizado de rostros y voces por parte de estudios que empleaban IA. Hoy, ese mismo conflicto alcanza a México. La tecnología ha avanzado al punto de replicar la voz humana con tal precisión que puede prescindirse de actores reales en proyectos audiovisuales.

«A veces pienso que esa presión es una forma de tratar de cansarnos para que cedamos a firmar contratos para ceder a todo lo que hacemos como dar voz a personajes», señaló Ulises Maynardo, voz del payaso Krusty en Los Simpson y el Dr. Zoidberg en Futurama

Los actores hoy deben competir contra sistemas automatizados que realizan tareas en menos de un día, para las cuales antes se requerían jornadas de grabación y dirección.

Una iniciativa para proteger derechos

Los representantes de la industria creativa en México han impulsado una iniciativa de ley para proteger sus derechos de autor frente al uso de IA por parte de grandes estudios. Proponen registrar la voz y la imagen como datos biométricos, con el fin de probar legalmente si una obra digital utiliza de forma indebida los atributos de un actor.

La iniciativa ya fue presentada a Claudia Sheinbaum mediante una carta firmada el 26 de junio por diversas asociaciones de la industria.

El modelo a seguir es Dinamarca, donde se han propuesto derechos exclusivos sobre rostro, voz, cuerpo, gestos, movimientos y estilo de interpretación. Cualquier uso no autorizado de estos elementos por IA se considera una infracción.

«México tiene que mirar hacia dónde va Dinamarca. Solo así podremos proteger nuestra profesión y hacer que nos paguen por usar nuestro trabajo que ha sido vulnerado en todo internet», afirmó Aurora Mijangos, actriz que ha prestado su voz a Hiroko (Ranma ½) y Ellie (Shaman King).

Riesgo para las empresas y el contenido global

La falta de regulación pone en jaque a 43 empresas de doblaje en México. La industria no solo da empleo a miles de personas, sino que también es responsable del contenido en español de plataformas globales como Netflix, Disney+, Amazon y más.

La presidenta Sheinbaum reconoció en conferencia matutina que el sector es uno de los más importantes a nivel mundial, y que debe protegerse para garantizar su continuidad.

Cláusulas abusivas y contratos poco claros

Otra de las metas de la iniciativa es modificar los contratos laborales, que actualmente estipulan que los personajes pertenecen a las empresas. Esto incluye, de forma implícita, las voces de los actores, aunque no se mencione de manera explícita.

«Desde la pandemia, con los castings remotos, las empresas comenzaron a crear bancos de voz. Al principio no sabíamos para qué, pero luego supimos que usaron esas grabaciones para entrenar sus inteligencias artificiales sin avisarnos», relató Mijangos.

Ulises Maynardo añadió: «Los grandes estudios como Disney tienen enormes bancos de nuestras voces, gracias a las miles de horas de grabaciones. Las utilizan sin requerir nuestra autorización».

Futuro automatizado: el informe de la CISAC

Según la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), en tres años el uso de IA para doblaje, traducción y sincronización será práctica común.

La actriz Erandi Martínez, quien inició hace poco su carrera, señaló que los trabajos para nuevos talentos ahora se enfocan en entrenar sistemas, y ya no en interpretar personajes.

«Cada vez es más complejo encontrar un llamado para doblaje, tienes que ir por recomendación», dijo. Hace dos años, los actores podían tener hasta cuatro llamados semanales; ahora, apenas uno por semana, o dos al mes.

Gary Olguín, actor y maestro de doblaje, destacó que los pagos son bajos: «Nos pagan por loops o fragmentos que a veces no alcanzan los 100 pesos. Y muchas veces no pagan de inmediato, sino meses después».

IA como herramienta, no como reemplazo

Los creativos aclaran que no están en contra de la tecnología. Muchos ya usan herramientas de IA para limpiar audios o buscar tonalidades para sus personajes. Pero exigen que no se les reemplace ni se utilicen sus voces sin consentimiento.

Con la propuesta de ley y la reunión prevista con la Secretaría de Cultura, esperan sentar las bases para una industria que camine junto a la tecnología sin vulnerar derechos laborales.

«La IA puede ayudar, pero no sustituirnos. Nosotros conectamos con el público porque la voz también transmite emociones humanas. Eso no lo hará nunca una máquina», concluyó Ulises Maynardo.

La industria creativa mexicana está en un momento crucial. La decisión está ahora en manos del gobierno federal y de la presidenta Sheinbaum: proteger la voz de quienes han dado identidad al entretenimiento en español, o permitir que la tecnología la borre sin rastro.

El inicio y evolución del doblaje en México

El doblaje en México tiene una historia rica y fundamental en la industria audiovisual, no solo del país, sino del mundo hispanohablante. Todo comenzó con la llegada del sonido al cine en 1927, cuando se proyectó El cantante de Jazz, la primera película sonora. Dado que la tecnología de la época no permitía capturar la voz en directo, se adoptó una técnica en la que los actores grababan sus voces después del rodaje, sincronizándolas con la imagen. Esta técnica sentó las bases del doblaje.

México fue pionero en este campo, siendo el primer país en doblar series y películas extranjeras al español. Los primeros actores de doblaje surgieron del cine y de las radionovelas, particularmente de la emisora XEW.

En 1944, Metro Goldwyn Mayer reclutó actores mexicanos para trabajar en estudios de doblaje en Nueva York. Sin embargo, entre 1947 y 1948, los gobiernos de México y Argentina prohibieron el doblaje de películas como medida para proteger sus industrias cinematográficas, aunque el doblaje de dibujos animados continuó.

La industria del doblaje mexicana se consolidó por el uso del español neutro hablado en la Ciudad de México, lo que facilitó la distribución de contenidos por todo el continente. Además, los actores no solo tradujeron, sino que adaptaron culturalmente los contenidos.

Un ejemplo icónico es la serie Top Cat (conocida en México como Don Gato y su pandilla), que, pese a fracasar en Estados Unidos, se convirtió en un éxito rotundo gracias a la versión doblada mexicana, con el talento de actores como Jorge «El Tata» Arvizu.

En años recientes, el doblaje mexicano ha enfrentado una crisis. La competencia de otros países ha abaratado los costos a costa de la calidad, y ha surgido la tendencia de usar voces de celebridades en lugar de actores especializados, lo cual no siempre da buenos resultados. Además, la llamada «ley antidoblaje», que prohibía el doblaje de películas extranjeras para proteger al cine nacional, también afectó negativamente a la industria.

A pesar de estas dificultades, México sigue siendo referente mundial en doblaje, gracias al profesionalismo de sus actores y la riqueza cultural que aporta a cada interpretación.

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