Inteligencia artificial, cooperación y justicia: claves para construir paz en América Latina

De los algoritmos a la comunidad: la tecnología como aliada en los procesos de paz
Tecnología, paz y justicia: una conversación necesaria desde Mérida
Bienvenidas y bienvenidos a la Conferencia Internacional de Paz en Mérida, un evento organizado por la Universidad Autónoma de Yucatán, Worldwide Project y el Gobierno del Estado, que reúne a especialistas nacionales e internacionales para reflexionar sobre los desafíos actuales en materia de paz, justicia y desarrollo. Gracias al trabajo coordinado de los equipos de comunicación digital, prensa, Radio Universidad y YTV, esta cobertura especial acerca al público los principales diálogos y aprendizajes de este importante encuentro.
En esta edición, destacan las reflexiones del doctor Jorge Alberto Ríos Martínez, profesor de la Facultad de Matemáticas de la UADY, y del doctor José Luis Espinosa Navarrete, especialista en procesos de paz y justicia, quienes abordaron desde distintos ángulos el papel de la tecnología, la inteligencia artificial (IA) y la cooperación internacional en la construcción de sociedades más justas y pacíficas.
La ciencia exacta al servicio de la cultura de paz
Durante su participación, el doctor Jorge Alberto Ríos Martínez impartió el Taller “Juventudes, Innovación, Inteligencia Artificial, Agentes para la Paz”, enfocado en reflexionar cómo las tecnologías emergentes pueden ser utilizadas no solo para resolver problemas técnicos, sino también para fortalecer valores humanos, fomentar el diálogo y contribuir a la paz.
“El reto inicial —explicó— fue conectar el trabajo académico en ciencias exactas con la construcción de una cultura de paz. En la computación trabajamos con datos, algoritmos y matemáticas, pero a veces se nos olvida el ‘para qué’ de estas herramientas. Cualquier tecnología bien utilizada genera beneficios, pero mal empleada puede convertirse en una amenaza”.
Ríos Martínez subrayó que comprender lo que hay detrás de la inteligencia artificial —los modelos matemáticos, los algoritmos y las bases de datos— permite a la sociedad entender mejor sus alcances y límites, y utilizarla de forma ética y responsable.

IA y educación: entre el desafío y la oportunidad
Uno de los ejes centrales de su reflexión fue el impacto de la inteligencia artificial en la educación. “Como profesor, debo modificar mis estrategias. Hoy existe la tentación de delegar tareas al algoritmo, pero si el estudiante no construye su propio conocimiento, no se logra el objetivo educativo”, señaló.
No obstante, también reconoció el enorme potencial de la IA como tutor personalizado. “Puede cuestionar al estudiante, reforzar aprendizajes y acompañar procesos educativos que en el aula no siempre pueden desarrollarse por falta de tiempo”, explicó.
En este sentido, recalcó que la IA no es intrínsecamente buena o mala, sino una herramienta que debe utilizarse con criterio, ética y responsabilidad.
Humanizar sin confundir: la ética frente a la tecnología
Otro punto clave fue la tendencia a “humanizar” a los sistemas de IA debido a su capacidad de responder de forma conversacional. “Parecen humanos, pero no sienten ni tienen empatía. Son algoritmos. Es importante que jóvenes y adultos entiendan esto para no generar relaciones equivocadas con la tecnología”, afirmó.
El especialista alertó sobre el riesgo de asumir que las respuestas generadas por la IA son siempre verdaderas, especialmente en un contexto donde la desinformación, los deepfakes y los contenidos falsos circulan con facilidad. “Fortalecer la alfabetización digital y el pensamiento crítico es una tarea urgente”, enfatizó.
La IA como aliada en la resolución de conflictos
En cuanto al potencial de la inteligencia artificial en la construcción de paz, Ríos Martínez ofreció ejemplos concretos. “Uno de los pilares de la paz es la comunicación. Cuando hablamos idiomas distintos, la IA permite traducciones simultáneas con menor sesgo, facilitando acuerdos y resolviendo conflictos de mejor manera”.
También advirtió sobre el doble filo de la tecnología: “Un avatar puede educar en valores, pero también puede ser utilizado con fines dañinos. Por eso es tan importante saber qué preguntar, cómo usar la herramienta y con qué propósito”.
Durante su taller con juventudes, destacó la apertura de los jóvenes al diálogo y su interés por conocer no solo la IA generativa, sino también áreas como la visión artificial, la robótica y el uso de IA en la creación de medicamentos, vacunas o incluso en la investigación genética. “Lo que vemos hoy es apenas una parte. Vienen muchas más cosas”, expresó.

Tecnología inclusiva: oportunidades para todas las generaciones
Ríos Martínez también dirigió un mensaje a las personas no nativas digitales. “Hoy cualquiera puede interactuar con una computadora en lenguaje natural, sin necesidad de saber programación. Incluso personas adultas mayores pueden hablarle a un dispositivo sin usar teclado. Esto abre oportunidades enormes en todos los campos”.
Añadió que el acceso a información especializada, antes costosa o inaccesible, ahora está al alcance de comunidades enteras, siempre que se fomente su uso responsable y crítico.
A nivel local, subrayó la importancia de difundir cómo funciona la tecnología y cómo detectar contenidos falsos. “Si somos tan creativos para hacer memes, ¿por qué no usar esa creatividad para resolver problemas sociales?”, cuestionó.
Su mensaje final fue claro: “Hoy más que nunca debemos fortalecer los valores humanos, la ética y la empatía. La tecnología puede atraparnos y hacernos creer realidades que no son. No debemos perder lo que nos hace humanos”.
Cooperación, justicia y paz en América Latina
Por su parte, el doctor José Luis Espinosa Navarrete, especialista en procesos de paz y justicia y actual director de vinculación con Estados y municipios de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), compartió su visión sobre los desafíos regionales en América Latina.
“Mañana abordaremos hacia dónde vamos en la construcción de la paz y la justicia en América Latina. Mi enfoque es la cooperación internacional, que hoy es más necesaria que nunca para generar sinergias entre países y atender problemáticas comunes desde sus causas”, señaló.
Explicó que AMEXCID impulsa proyectos bilaterales, triangulares y regionales que buscan transformar comunidades desde lo local, promoviendo ambientes de paz mediante la educación, el desarrollo social y el fortalecimiento institucional.
Defender la soberanía promoviendo la paz
Ante el contexto internacional actual, Espinosa Navarrete destacó que promover la paz no significa debilitar la soberanía, sino fortalecerla desde estrategias nacionales que reduzcan la delincuencia, incrementen la productividad y atiendan las causas estructurales de los conflictos.
“Nos enfocamos en generar ambientes de paz atendiendo factores como la desigualdad, la exclusión y la falta de oportunidades”, explicó.
Como ejemplo, compartió la cooperación con Japón, que durante décadas ha enviado especialistas a comunidades mexicanas para apoyar proyectos hídricos, educativos y comunitarios. “Ese intercambio de conocimientos transforma comunidades y refuerza entornos de paz desde lo local”, afirmó.
Yucatán como referente nacional e internacional
Espinosa Navarrete reconoció especialmente el papel de Yucatán en la promoción de proyectos de cooperación. “El gobierno del estado es uno de los más activos en la búsqueda de fondos internacionales. Un ejemplo es el proyecto con Fondo Chile, que permitió una transformación histórica en el Registro Agrario Nacional con perspectiva de género”.

Gracias a este proyecto, se incrementó en un 15% el número de mujeres que obtuvieron títulos de propiedad, se resolvió el 50% de las solicitudes y se estableció un modelo nacional de atención con enfoque de género para mujeres rurales. “Un reconocimiento al gobierno del estado y a su área internacional, porque están haciendo una labor ejemplar”, enfatizó.
Atender las causas de la migración y la exclusión
Otro ejemplo emblemático compartido fue el programa Sembrando Vida, implementado en países como Guatemala, Cuba y Belice. “Este programa ha beneficiado a más de 61 mil personas, fortaleciendo la soberanía alimentaria, creando empleo y disminuyendo la intención de emigrar”, explicó.
Asimismo, resaltó los esfuerzos del gobierno mexicano en la atención a personas migrantes y refugiadas, particularmente en Tapachula, Chiapas, donde se han creado centros multiservicios con enfoque en derechos humanos. “Ver a las personas como familias, como seres humanos, y no solo como cifras, es fundamental para construir paz”, señaló.
Gestión de riesgos y cooperación internacional
Espinosa Navarrete también subrayó la importancia de la cooperación en la gestión de riesgos ante desastres naturales y crisis sanitarias. Recordó que el Centro de Atención a Desastres Naturales de México surgió de una cooperación con Japón, país con amplia experiencia en manejo de crisis ambientales.
“México ha capitalizado ese conocimiento y ahora lo replica hacia Centroamérica y el Caribe. Es un claro ejemplo de cómo la cooperación internacional contribuye a generar estabilidad, resiliencia y paz”, afirmó.
El papel de la justicia y la participación ciudadana
En el cierre de su participación, Espinosa Navarrete reflexionó sobre el papel de las instancias de justicia en la construcción de una cultura de paz. “El respeto a la normatividad, la transparencia y la participación social son pilares fundamentales. Necesitamos una sociedad menos apática y más involucrada”.
Recordó su experiencia como presidente municipal y aseguró que “el mejor aliado del gobierno es la sociedad”. Destacó también los altos índices de confianza ciudadana en las instituciones como un reflejo de la corresponsabilidad entre gobierno y comunidad.
Una invitación a construir paz en comunidad
Las voces del doctor Jorge Alberto Ríos Martínez y del doctor José Luis Espinosa Navarrete convergen en un mismo mensaje: la tecnología, la cooperación internacional y la participación social no son fines en sí mismos, sino herramientas al servicio de la paz, la justicia y el bienestar colectivo.
Desde Mérida, la Conferencia Internacional de Paz reafirma que la construcción de una cultura de paz requiere diálogo, ética, innovación responsable y compromiso comunitario. Como señaló al cierre la periodista Paula Jiménez, “no importa si el diálogo es a menor o mayor escala: lo importante es que exista, que se fortalezca y que inspire acciones concretas para transformar nuestras comunidades”.
La invitación permanece abierta: seguir la cobertura especial de esta Conferencia Internacional de Paz en Mérida, construyendo paz y justicia en comunidad.
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