Entre recetas y letras: la gastronomía conquista a todos los lectores en la FILEY

Cocinar también se lee: el éxito universal de los libros de cocina en Mérida
El gusto por leer… y comer
En el marco de la XIV edición de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán, que se celebra en Mérida, la literatura gastronómica se consolida como uno de los géneros más atractivos y constantes dentro del mercado editorial. Lejos de ser un nicho exclusivo, estos libros han logrado posicionarse como una opción de consumo cultural universal, en la que tanto mujeres como hombres encuentran inspiración, conocimiento y placer.
Así lo señala el chef, empresario y editor Samuel Cortés, quien participa en esta edición con una propuesta editorial centrada en la cocina internacional y accesible. “El gusto por la comida es universal, todos comemos diario, todos enfrentamos ese reto cotidiano. Por eso, esta literatura nunca deja de tener demanda”, afirma.
Una oferta editorial accesible y de alta calidad
Desde su stand, Cortés presenta una colección de libros gastronómicos que destacan por su equilibrio entre calidad y precio. Se trata de ediciones a color, con encuadernado cosido —una técnica valorada por los conocedores— y portadas resistentes, impresas en papel couché con fotografía de alta definición.
“Son libros de 200 y 300 pesos, no más caros ni más baratos, pero todos con una calidad máxima”, explica. Esta propuesta busca democratizar el acceso a contenidos culinarios de primer nivel, permitiendo que más personas puedan integrar estas obras a su vida cotidiana.
Además, se trata de colecciones diseñadas para perdurar: libros que no solo se consultan ocasionalmente, sino que acompañan a las familias a lo largo del tiempo, convirtiéndose en referentes dentro de la cocina del hogar.

Sin barreras en la cocina
Uno de los mitos más comunes en torno a la literatura gastronómica es la dificultad para conseguir ciertos ingredientes. Sin embargo, Cortés desmiente esta idea y asegura que la cocina no tiene fronteras.
“Pensamos que no vamos a encontrar un ingrediente, como el azafrán en la cocina española, pero siempre hay alternativas. En México tenemos productos similares que permiten lograr resultados igualmente deliciosos”, señala.
Esta visión refuerza la idea de que cocinar es un acto creativo y adaptable, donde el conocimiento se combina con los recursos disponibles. La literatura gastronómica, en este sentido, no impone límites, sino que abre posibilidades.
Un género para todos los gustos
La diversidad temática es otro de los factores que explican el éxito de estos libros. En la oferta presentada se pueden encontrar títulos sobre frutas, ensaladas, pizzas, cocina vegana, recetas tradicionales, platillos con pollo, conservas, postres, yogurt, cocina creativa y más.
Esta amplitud convierte a la literatura culinaria en un género incluyente, capaz de conectar con distintos perfiles de lectores: desde quienes apenas comienzan en la cocina hasta aquellos con experiencia que buscan innovar.
“Tenemos de todo, absolutamente todo. Es una forma de enriquecer el acervo culinario, especialmente en un lugar como Mérida, que ya cuenta con una gran tradición gastronómica”, añade el chef.
Leer para compartir
Más allá de las recetas, estos libros representan una invitación a compartir. La cocina, como práctica cultural, está profundamente ligada a la convivencia familiar y social.
“Primero está el placer de comer juntos, pero cuando llega el momento del postre, es una maravilla poder hacerlo y compartirlo con la familia”, expresa Cortés, destacando el valor emocional de la gastronomía.

En este contexto, la literatura culinaria se transforma en un puente entre generaciones, una herramienta para preservar tradiciones y, al mismo tiempo, explorar nuevas formas de cocinar.
Una presencia constante en las ferias del libro
La participación de este tipo de editoriales en eventos como la FILEY confirma que la gastronomía no solo se vive en la mesa, sino también en las páginas. Su demanda constante en ferias a lo largo del país responde a una necesidad cotidiana: alimentarse mejor, con creatividad y disfrute.
Para quienes aún se preguntan qué cocinar cada día, estos libros ofrecen una respuesta práctica e inspiradora. Como bien concluye el propio Cortés: “Qué bueno hacerlo con gusto y hacerlo saludable”.
Así, entre aromas, sabores y letras, la literatura gastronómica reafirma su lugar como un género vivo, dinámico y, sobre todo, profundamente humano.
¡Siguenos por Facebook, X, Tik Tok, Instagram y actualízate en Política, Cultura, Turismo y Sector Empresarial!