Del cerebro a la computadora: científicos exploran en Mérida la próxima frontera de la IA

Inteligencia artificial mira hacia el cerebro humano y Mérida se convierte en laboratorio de ideas
La Universidad Marista reúne en BICA 2026 a investigadores y especialistas internacionales que estudian cómo los principios de la inteligencia natural pueden contribuir al desarrollo de nuevas generaciones de sistemas capaces de aprender, razonar y adaptarse.
La inteligencia artificial ya está modificando la forma en que estudiamos, trabajamos, producimos, hacemos negocios, nos comunicamos y tomamos decisiones. Pero mientras millones de personas comienzan a familiarizarse con sus aplicaciones, científicos de distintas partes del mundo ya investigan cuál podría ser el siguiente gran salto tecnológico: construir sistemas que aprendan y se adapten inspirándose en algunos de los mecanismos del cerebro y de la inteligencia natural.
Esa conversación científica tiene esta semana un escenario particular: Mérida.
La Universidad Marista de Mérida, a través de su Escuela de Ingeniería, es sede de la Conferencia Internacional BICA 2026 (Biologically Inspired Cognitive Architectures), encuentro que reúne de manera presencial y remota a investigadores, científicos y especialistas de diversos países para analizar las nuevas fronteras de la inteligencia artificial, la cognición, la computación y la robótica.

Mérida, sede mundial sobre el futuro de la IA
La conferencia se desarrolla bajo el liderazgo del equipo encabezado por el doctor Félix Francisco Ramos Corchado, investigador titular CINVESTAV 3C y miembro Nivel II del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
Del Poder De Cómputo A La Inteligencia Adaptativa
Durante décadas, una parte importante del avance de la inteligencia artificial estuvo asociada al incremento en la capacidad de procesamiento, la disponibilidad de enormes volúmenes de información y el desarrollo de algoritmos cada vez más sofisticados.
Ahora surge otra pregunta: ¿qué puede aprender la tecnología de la forma en que funciona la inteligencia natural?
BICA —Arquitecturas Cognitivas Inspiradas Biológicamente— se sitúa precisamente en esa frontera multidisciplinaria.
Investigadores buscan comprender principios asociados con la percepción, el aprendizaje, el razonamiento y la adaptación de los organismos vivos para explorar su aplicación en sistemas artificiales capaces de desenvolverse de manera más eficiente en ambientes cambiantes y complejos.

Mérida, sede mundial sobre el futuro de la IA
El desafío apunta hacia máquinas que no solamente procesen información, sino que puedan interpretar contextos, aprender ante circunstancias nuevas, interactuar de manera más natural con las personas y mejorar su capacidad para tomar decisiones.
Una Tecnología Que Saldrá Del Laboratorio
Los avances derivados de estas investigaciones podrían extenderse mucho más allá de los centros científicos.
Sus aplicaciones potenciales alcanzan áreas como robótica, vehículos autónomos, medicina, educación, automatización industrial e interacción humano-máquina, entre otras.
Por ello, entender hacia dónde evoluciona la inteligencia artificial ha dejado de ser un asunto exclusivo de programadores, ingenieros o investigadores.
Para los empresarios significará comprender tecnologías que modificarán procesos productivos y modelos de negocio; para los educadores, preparar estudiantes para profesiones que están transformándose; y para los gobiernos, desarrollar políticas públicas capaces de acompañar innovaciones que plantearán nuevas oportunidades, pero también desafíos económicos, laborales, sociales y éticos.

En ese contexto, la divulgación científica adquiere también una responsabilidad social: acercar conocimiento altamente especializado a ciudadanos que convivirán cada vez más con sistemas inteligentes.
Mérida, Ciudad Del Conocimiento
La celebración de BICA 2026 representa además una oportunidad para proyectar a Mérida como un espacio capaz no solamente de recibir encuentros científicos internacionales, sino de incorporarse a redes donde circula conocimiento de frontera.
Para estudiantes y profesores de la Universidad Marista significa establecer contacto directo con investigadores que trabajan sobre preguntas que podrían determinar una parte del desarrollo tecnológico de las próximas décadas.
“La ingeniería que necesitamos formar durante las próximas décadas no puede limitarse a enseñar a nuestros estudiantes las tecnologías que existen hoy. Tenemos que acercarlos también a las preguntas que están dando origen a las tecnologías del mañana”, señaló el ingeniero Raúl Asís Monforte González, director de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Marista de Mérida.
La aspiración, agregó, es que los jóvenes “no solamente conozcan el futuro cuando llegue”, sino que aprendan a participar en su construcción.
Yucatán Frente A La Próxima Revolución Tecnológica
La vinculación entre universidades, centros de investigación, empresas y sociedad será determinante para convertir el conocimiento científico en innovación, productividad y desarrollo.

Raúl Asís Monforte González, director de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Marista de Mérida.
BICA 2026 abre precisamente esa ventana.
Porque mientras buena parte del mundo apenas descubre las posibilidades de la inteligencia artificial actual, la ciencia ya intenta responder la siguiente pregunta: ¿cómo serán las máquinas capaces de aprender, razonar y adaptarse de formas cada vez más cercanas a los principios de la inteligencia natural?
Las respuestas todavía se están construyendo.
Lo relevante para Yucatán es que, durante BICA 2026, una parte de esa conversación mundial está ocurriendo en Mérida.
Y quizá ése sea el mensaje de mayor alcance: el futuro de la inteligencia artificial no solamente debe observarse cuando llegue. También existen oportunidades para investigarlo, comprenderlo y participar desde ahora en su construcción.
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