Crecimiento poblacional y revolución digital: la nueva radiografía de Yucatán

la nueva radiografía de Yucatán

Hoy somos 2.5 millones de habitantes con una nueva realidad social

Más habitantes, hogares más pequeños y mayor conectividad reflejan el cambio de Yucatán en cinco años

Yucatán llegó a 2025 con más habitantes y viviendas, pero también con familias de menor tamaño, una población de mayor edad, mayor escolaridad y un salto considerable en conectividad digital. Al mismo tiempo, persisten contrastes en participación laboral, servicios de las viviendas y acceso a la salud.

En entrevista exclusiva para Baúl del Sol, con la Coordinadora estatal del INEGI en Yucatán, la bióloga Josefa Griselda Sosa Andrade, expone que la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI permite observar no solamente cuánto creció el estado, sino cómo se transformó su población durante los últimos cinco años.

Yucatán rebasa los 2.5 millones de habitantes

Yucatán mantiene su posición número 22 entre las entidades del país por número de habitantes y llega a 2025 con una población superior a los 2.5 millones de personas, confirmando una transformación demográfica que va mucho más allá del crecimiento numérico.

La fotografía oficial permite dimensionar el cambio: en 2020 se contabilizaron 2 millones 320 mil 898 personas, mientras que para 2025 la cifra total presentada por el INEGI supera los 2.5 millones.

Para efectos de la Encuesta Intercensal, el universo de estudio corresponde a 2 millones 502 mil 326 habitantes en viviendas particulares y 775 mil 331 viviendas particulares habitadas.

El INEGI también reportó alrededor de 4.1 mil personas residentes en viviendas colectivas.   

Pero quizá el dato demográfico más revelador no sea cuántos yucatecos hay, sino la velocidad a la que está creciendo la población.

El crecimiento comienza a perder velocidad

Entre 2020 y 2025, la tasa promedio anual de crecimiento de la población residente en viviendas particulares fue de 1.4%, inferior al 2% anual registrado durante el periodo 2015-2020.   

Es decir, Yucatán continúa creciendo, pero lo hace a menor ritmo.

Paralelamente ocurre otro fenómeno: mientras la población modera su crecimiento, el número de viviendas aumenta con mayor rapidez.

Las viviendas particulares habitadas pasaron de 658 mil 100 en 2020 a 775 mil 300 en 2025, con una tasa promedio anual de crecimiento de 3%.

Al mismo tiempo, el promedio de habitantes por vivienda descendió de 3.5 a 3.2 personas.   

La combinación de ambos indicadores dibuja una transformación silenciosa pero profunda: hay más viviendas, pero hogares con menos integrantes.

Una población que también aumenta su edad

La estructura demográfica igualmente muestra señales de cambio.

En 2020, la mitad de la población de Yucatán tenía 30 años o menos. Cinco años después, la edad mediana llegó a 32 años.

Las mujeres representan 51.4% de la población residente en viviendas particulares y los hombres 48.6%.   

Otro indicador acompaña esta transformación: el promedio de hijas e hijos nacidos vivos entre las mujeres de 12 años y más disminuyó de 2.0 en 2020 a 1.8 en 2025.

Los datos apuntan así hacia una estructura poblacional distinta: hogares de menor tamaño y una edad mediana que avanza.

Identidad indígena: más de la mitad se reconoce como tal

La Encuesta Intercensal ofrece también una dimensión fundamental para comprender la composición social y cultural del estado.

En Yucatán, 1.4 millones de personas se consideraban indígenas, equivalentes al 56.5% de la población total.

Por otra parte, entre la población de tres años y más, 520 mil 119 personas hablaban alguna lengua indígena, equivalentes al 21.4% de ese grupo de edad. En 2020 representaban 23.7%.

Asimismo, 51 mil 800 personas se consideraban afromexicanas o afrodescendientes, equivalentes al 2.1% de la población.   

Educación: menos analfabetismo y mayor escolaridad

Uno de los cambios favorables registrados entre 2020 y 2025 aparece en educación.

La tasa de analfabetismo entre la población de 15 años y más disminuyó de 6.1 a 4.4%, mientras el grado promedio de escolaridad avanzó de 9.6 a 10.3 años.   

También aumentó la asistencia escolar.

Entre niñas y niños de tres a cinco años pasó de 72.1 a 81.9%; entre seis y 14 años, de 95.4 a 97.3%; y entre jóvenes de 15 a 24 años avanzó de 46.8 a 50.7%.   

La movilidad escolar ofrece otra perspectiva sobre la vida cotidiana: 81.5% de los estudiantes tardaba 30 minutos o menos en llegar a la escuela. Caminar fue el principal medio de traslado, con 29.9%, seguido del automóvil o camioneta, con 22.4%, y el transporte público colectivo, con 20.3%.   

Economía: 57 de cada 100 participan en la actividad económica

La radiografía laboral muestra contrastes importantes.

En 2025, 57 de cada 100 personas de 12 años y más participaban en la actividad económica.

La diferencia por sexo resulta considerable: la participación fue de 43.8% entre las mujeres y 72.1% entre los hombres.   

La tasa de ocupación alcanzó 98.5%, ligeramente superior al 98.3% observado en 2020.

La economía yucateca confirma además su fuerte orientación hacia el sector terciario. Servicios concentró 48.4% de la población ocupada, seguido de Comercio, con 19.2%, y Actividades industriales, con 13.7%.

Entre quienes trabajaban, 69.9% eran asalariados y 24.6% laboraban por cuenta propia. De la población asalariada, 72.9% tenía cuando menos una prestación laboral; 70.1% recibía aguinaldo, 59.5% vacaciones con goce de sueldo y 55.1% servicio médico.   

La movilidad laboral revela otra cara del crecimiento

La expansión urbana y económica también puede observarse a través de los desplazamientos cotidianos.

La mitad de la población ocupada —50.6%— necesitaba 30 minutos o menos para llegar a su trabajo, mientras 18% empleaba entre 31 minutos y una hora.

El automóvil o camioneta fue el principal medio de transporte, con 30.2%; le siguieron el transporte público colectivo, con 23.9%, y la motocicleta o motoneta, con 22.8%.

Además, 16% de las personas ocupadas trabajaba en un municipio, demarcación territorial o país diferente al de su residencia.   

El salto digital: internet llega a ocho de cada diez viviendas

Si existe un indicador capaz de mostrar con claridad cuánto cambió la vida cotidiana en apenas cinco años es la conectividad.

En 2020, 55.3% de las viviendas disponía de internet. Para 2025 la proporción alcanzó 79.3%.

El teléfono celular pasó de estar disponible en 88.7% de las viviendas a 94.2%, mientras computadora, laptop o tableta avanzó de 38.6 a 40.7%.

En contraste, la línea telefónica fija continuó perdiendo presencia: cayó de 28 a 20.7%.   

El cambio es especialmente significativo para una economía donde educación, comercio, servicios, trámites públicos y actividades empresariales dependen cada vez más de la conectividad.

Motocicletas ganan terreno en los hogares

Los bienes disponibles en las viviendas ofrecen otra fotografía de la transformación económica y social.

Entre 2020 y 2025 aumentó la disponibilidad de refrigerador de 84.1 a 89.4%; lavadora, de 75.3 a 81.9%; automóvil o camioneta, de 39.3 a 42.4%, y horno de microondas, de 42.6 a 45.9%.

Sin embargo, uno de los incrementos más notorios correspondió a las motocicletas y motonetas, cuya presencia pasó de 24.6% de las viviendas en 2020 a 35.7% en 2025.   

Salud: siete de cada diez tienen afiliación

En materia de salud, 72.1% de la población declaró estar afiliada a alguna institución.

Entre esa población afiliada, el IMSS concentró 60.9%, seguido por centros de salud, hospitales o institutos públicos de salud, con 20.7%; seguros privados, 7.9%; ISSSTE, 7.1%, e IMSS-Bienestar, 3.2%.

Por otra parte, las personas con discapacidad representaron 5.3% de la población y 1.5% reportó algún problema o condición mental.   

El reto de los servicios básicos

El crecimiento de las viviendas también coloca sobre la mesa el desafío de la infraestructura.

El 98.7% de las viviendas particulares habitadas disponía de agua entubada, proporción que prácticamente permaneció sin cambios entre 2020 y 2025.

En drenaje aparece una característica particularmente relevante de Yucatán: solamente 15.3% estaba conectado a la red pública, mientras 80.3% utilizaba fosa o tanque séptico.

Un avance se registró entre las viviendas que carecían de drenaje: disminuyeron de 7.7% en 2020 a 4.1% en 2025.   

Más hogares reciben ingresos diferentes al trabajo

La Encuesta Intercensal permite observar finalmente otro cambio de relevancia económica.

Entre 2020 y 2025, los hogares donde cuando menos uno de sus integrantes recibía ingresos monetarios provenientes de fuentes distintas al trabajo aumentaron de 46.1 a 53.4%.

Dentro de este universo, los hogares beneficiarios de programas gubernamentales pasaron de 32.5 a 45.6%, mientras aquellos con integrantes que recibían jubilación o pensión aumentaron de 17 a 18.9%.

En sentido contrario, los hogares que recibían apoyos de personas residentes en otra vivienda dentro de México disminuyeron de 8 a 4.9%, y los que recibían recursos de personas residentes en otro país pasaron de 2.1 a 1.9%.   

Una radiografía para entender el Yucatán que viene

Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 permiten mirar más allá de la cifra de habitantes.

Yucatán tiene más población y muchas más viviendas, pero menos habitantes por hogar; tiene una población cuya edad mediana aumentó, mejores indicadores educativos y una conectividad digital que avanzó aceleradamente.

Al mismo tiempo, la fotografía revela diferencias en participación económica entre mujeres y hombres, una creciente demanda de movilidad, retos en infraestructura básica y una mayor proporción de hogares que recibe recursos diferentes a los provenientes del trabajo.

La EIC 2025 fue levantada por el INEGI entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 y permite comparar sus resultados con censos, conteos anteriores y la Encuesta Intercensal 2015.   

Más que decirnos simplemente cuántos somos, sus resultados permiten entender cómo estamos viviendo y hacia dónde se está transformando Yucatán.

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