Mérida pone tecnología contra la corrupción: inspectores salen a las calles con cámaras corporales

Mérida incorpora 57 cámaras para transparentar operativos

De la inspección a la evidencia: Mérida incorpora 57 cámaras para transparentar operativos

Inspectores bajo registro digital: Mérida apuesta por las bodycams para fortalecer la confianza ciudadana

La tecnología comienza a convertirse en una nueva herramienta para combatir posibles actos de corrupción en las labores cotidianas del Ayuntamiento de Mérida. A partir de ahora, inspectoras e inspectores municipales cuentan con cámaras corporales capaces de documentar las entrevistas y actuaciones que realicen durante sus recorridos y operativos.

La alcaldesa Cecilia Patrón Laviada entregó 57 dispositivos al personal de tres áreas que, por la naturaleza de sus funciones, mantienen contacto directo con ciudadanos, comerciantes y establecimientos: la Secretaría Técnica del Servicio Público de Mercados y las direcciones de Gobernación y Desarrollo Urbano.

La medida abre una nueva etapa en los mecanismos de supervisión municipal: ante alguna controversia sobre una inspección, la autoridad contará con elementos digitales que permitan documentar lo ocurrido.

57 dispositivos para tres áreas municipales

De las cámaras entregadas, 24 serán utilizadas por inspectoras e inspectores de Mercados, 17 por personal de Gobernación y 16 por Desarrollo Urbano.

Durante el acto realizado en el patio central del Centro Cultural Olimpo, Cecilia Patrón explicó que el objetivo es brindar mayor certeza tanto a los ciudadanos como a los propios trabajadores municipales.

“En Mérida queremos una autoridad que actúe de frente, con transparencia y siempre apegada a la ley. Estas cámaras corporales son una herramienta para documentar el trabajo de nuestras inspectoras e inspectores y dar certeza a la ciudadanía”, señaló.

La presidenta municipal sostuvo que las grabaciones permitirán que las actuaciones puedan ser verificadas y evaluadas, incorporando tecnología a una tarea particularmente sensible por el contacto directo entre autoridad y ciudadano.

De la palabra a la evidencia digital

La incorporación de cámaras corporales introduce un elemento adicional: la posibilidad de contar con evidencia sobre el desarrollo de una inspección.

Hasta ahora, una inconformidad podía enfrentar versiones distintas respecto de lo ocurrido durante una diligencia. Con el registro audiovisual se incorpora información que puede contribuir a esclarecer cómo se desarrolló una actuación y fortalecer los mecanismos internos de seguimiento.

La alcaldesa subrayó que el propósito no es vigilar a la ciudadanía, sino documentar la manera en que actúan los servidores públicos.

“Estas cámaras no son para vigilar a nuestra gente; son para dar certeza sobre cómo actuamos como autoridad. Sabemos que la confianza se construye con hechos”, afirmó.

El planteamiento coloca también una responsabilidad sobre los inspectores: las herramientas tecnológicas deberán acompañarse del cumplimiento de los procedimientos y del estricto apego a la normatividad municipal.

GPS, video y almacenamiento de evidencias

No se trata únicamente de cámaras de grabación.

La directora de Innovación y Gobierno Inteligente, Lissette Estrada Ortega, explicó que los dispositivos forman parte del Servicio de Comunicación para Control y Monitoreo Remoto Mediante Dispositivos Móviles.

Los equipos cuentan con pantalla táctil de seis pulgadas, cámara de 48 megapíxeles, capacidad de grabación Full HD o superior, conectividad 4G LTE y/o 5G, GPS de alta precisión, memoria RAM mínima de 6 GB, almacenamiento interno de 128 GB y batería superior a los 5,000 mAh.

Además, incorporan funciones de geolocalización, administración remota y mecanismos para el resguardo de evidencias digitales.

Esta combinación permitirá no solamente registrar imágenes, sino asociar las actuaciones con información tecnológica para su documentación y posterior seguimiento.

Tecnología para fortalecer la confianza

El desafío comenzará ahora con la operación cotidiana del sistema.

La utilidad de las cámaras dependerá no sólo de la capacidad de grabación de los equipos, sino de los protocolos establecidos para su utilización, el almacenamiento y protección de los registros, así como de los mecanismos mediante los cuales las evidencias puedan ser consultadas cuando exista alguna inconformidad.

La apuesta municipal es que la tecnología funcione en dos sentidos: como elemento de certeza para el ciudadano y como respaldo para el servidor público que realiza correctamente su trabajo.

Cecilia Patrón afirmó que la medida forma parte de la estrategia para consolidar un Ayuntamiento cercano y comprometido con la legalidad, con una política de “cero tolerancias a las malas prácticas”.

La inspección entra a la era digital

La entrega de las primeras 57 cámaras corporales representa así algo más que la incorporación de nuevos equipos al inventario municipal.

Significa trasladar herramientas de registro digital a actividades como la supervisión de mercados, establecimientos, permisos y desarrollo urbano, donde las decisiones de la autoridad tienen efectos directos sobre ciudadanos y actividades económicas.

Para Mérida, el siguiente paso será convertir toda esa capacidad tecnológica en resultados medibles: menos controversias, actuaciones mejor documentadas y mecanismos efectivos para atender posibles irregularidades.

Porque una cámara, por sí misma, no elimina la corrupción. Lo que puede hacer es dejar evidencia.

En materia de rendición de cuentas, pasar de la palabra al registro verificable puede marcar la diferencia. Y eso es lo que está sucediendo en Mérida por iniciativa de la alcaldesa Cecilia Patrón.

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