El FIDY 2026 rompe fronteras con más de mil talentos internacionales y se convierte en capital global de la danza.

Representantes de 8 países y 120 Escuelas convierten a Yucatán en el epicentro mundial de la danza.
Con una fuerza renovada y una visión que combina tradición e innovación, el Festival Internacional de la Danza Yucatán (FIDY) 2026 se prepara para marcar un antes y un después en la escena cultural del sureste mexicano. Del 29 de abril al 5 de mayo, el majestuoso Teatro Armando Manzanero será el corazón de este encuentro que reunirá a más de mil jóvenes bailarinas y bailarines provenientes de al menos diez países.

Impulsado por la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), el festival no solo consolida a Yucatán como un polo cultural de alcance internacional, sino que también reafirma su papel como semillero de talento artístico. En esta edición, más de 120 escuelas de México, Cuba, Estados Unidos, Reino Unido, Argentina, Honduras, Alemania y Canadá convergerán en un espacio donde la técnica, la creatividad y la identidad cultural dialogan sin fronteras.
Formación, talento y comunidad: los ejes del FIDY
El FIDY 2026 ofrecerá una agenda intensa que incluye talleres, clases magistrales, galas dancísticas y concursos dirigidos a infancias y juventudes. Disciplinas como ballet clásico, danza contemporánea, jazz y jarana yucateca formarán parte de un programa que apuesta por la formación integral de las y los participantes.

La secretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán, Patricia Martín Briceño, destacó que este encuentro es una extensión del proyecto cultural del Renacimiento Maya, impulsado por el Gobierno del Estado, que encabeza Joaquín Díaz Mena, al integrar tanto expresiones internacionales como las raíces artísticas locales.
“Este festival reconoce el esfuerzo de las academias privadas de Yucatán, que son fundamentales en la formación de bailarines. Es un espacio donde el talento se encuentra, se comparte y se proyecta hacia el mundo”, subrayó.
Además, el festival cuenta con el respaldo de la Secretaría de Fomento Turístico (Sefotur) y la Universidad de las Artes de Yucatán (UNAY), consolidando una alianza institucional que fortalece la proyección cultural del estado.
Una plataforma internacional con figuras de élite
El prestigio del FIDY se ve reflejado en la participación de figuras de talla mundial, como la reconocida bailarina argentina Paloma Herrera y el destacado bailarín y coreógrafo cubano José Manuel Carreño, ambos vinculados al American Ballet Theatre.

Su presencia no solo eleva el nivel artístico del encuentro, sino que también representa una oportunidad única para que las nuevas generaciones aprendan de referentes internacionales que han dejado huella en la historia de la danza.
Tres ejes que dan vida al festival
La directora del FIDY, la doctora Gabriela Martínez de la Portilla, explicó que el festival se articula en tres grandes ejes:
Celebración internacional de la danza: Inspirado en el natalicio de Jean-Georges Noverre, considerado el padre de la danza moderna, este eje promueve una visión inclusiva y diversa de la danza, abierta a todas las edades, cuerpos y capacidades.


Coreografiando el talento: Maestros y directores de compañías internacionales trabajan directamente con jóvenes bailarines para crear piezas que se presentan en galas, fomentando la experiencia escénica y la colaboración artística.
Educación y profesionalización: Destaca el Congreso Pedagógico “Tulio de la Rosa”, un espacio de actualización para docentes que honra la trayectoria del maestro yucateco que impulsó la profesionalización de la danza en la región.

Este congreso reunirá a más de 100 maestros interesados no solo en perfeccionar su técnica, sino también en fortalecer aspectos como la salud mental y el desarrollo integral de sus estudiantes.
Innovación con identidad: la jarana conquista la danza clásica
Uno de los elementos más innovadores del FIDY 2026 es la incorporación de la jarana yucateca como acompañamiento musical en piezas de danza, rompiendo con la tradición de utilizar exclusivamente música clásica.
Este giro artístico no solo representa una apuesta estética, sino también una declaración cultural: Yucatán exporta su identidad al mundo a través del movimiento. La jarana, con su característico ritmo en compás de 6/8, se convierte en una herramienta pedagógica y creativa que sorprende incluso a maestros internacionales.


“Cuando un coreógrafo pide un seis octavos y escucha una jarana, se sorprende. Y luego pide grabarla para llevarla a su país. Así es como nuestra música comienza a viajar con la danza”, explicó Martínez de la Portilla.
Un precedente histórico que eleva expectativas
El FIDY 2026 llega precedido por un logro sin precedentes: la reciente convocatoria que reunió a más de 1,800 jaraneras y jaraneros en la explanada del Gran Museo del Mundo Maya, bajo la dirección de Sedeculta.
Este evento masivo marcó un antes y un después en la organización de actividades culturales en el estado, demostrando la capacidad de convocatoria, logística y visión artística de las autoridades culturales.
En este contexto, el Festival Internacional de la Danza Yucatán despierta grandes expectativas tanto a nivel nacional como internacional, al consolidarse como una plataforma que no solo exhibe talento, sino que también construye comunidad.
Becas, oportunidades y proyección global
El FIDY también se distingue por su compromiso con el desarrollo de las nuevas generaciones. A través de sus concursos, se otorgarán alrededor de 160 becas que permitirán a jóvenes bailarines continuar su formación en el extranjero o integrarse a compañías profesionales.

Este impulso es especialmente significativo para estudiantes de academias independientes, quienes enfrentan retos económicos para sostener su formación, pero que encuentran en el festival una puerta hacia nuevas oportunidades.
Yucatán: semillero de talento artístico
La doctora Martínez de la Portilla no dudó en afirmar que Yucatán concentra el 70 por ciento del talento dancístico del país. Su experiencia en concursos nacionales e internacionales respalda esta afirmación, al destacar que las delegaciones yucatecas no solo son numerosas, sino también altamente reconocidas.
“Yucatán es cuna del arte, de la cultura y del talento. Lo vemos en cada niña y niño que sube al escenario y representa con orgullo a su estado”, expresó.
Una fiesta que trasciende el escenario
Más allá de las presentaciones, el FIDY 2026 es una celebración de la danza como herramienta de transformación social. Bajo la premisa de que el arte sana, educa y conecta, el festival invita a personas de todas las edades a participar y a dejarse envolver por el poder del movimiento.
Con una combinación única de excelencia técnica, inclusión, identidad cultural e innovación, el Festival Internacional de la Danza Yucatán 2026 no solo posiciona a Mérida en el mapa global de la danza, sino que también proyecta al mundo la riqueza artística de una tierra que danza con el corazón.
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