Yucatán reconoce a las manos que reciben la vida: 313 parteras tendrán apoyo económico

Yucatán reconoce a sus parteras tradicionales

De madres a hijas, la sabiduría que da vida: Yucatán reconoce a sus parteras tradicionales

Parteras del Bienestar: reconocimiento económico y justicia social para 313 mujeres de Yucatán

Durante generaciones, cientos de mujeres de las comunidades mayas han acompañado el nacimiento de nuevas vidas sin esperar reconocimientos, salarios ni ceremonias. Su experiencia, transmitida de madres a hijas y de abuelas a nietas, constituye un patrimonio cultural que hoy comienza a recibir también un reconocimiento económico en Yucatán.

El Gobierno del Estado incorporó a 313 parteras tradicionales de 58 municipios al programa Parteras del Bienestar, mediante el cual cada beneficiaria recibirá 3 mil pesos bimestrales, equivalentes a 18 mil pesos anuales.

La entrega de tarjetas y reconocimientos, encabezada por el gobernador Joaquín Díaz Mena, representa una medida de apoyo económico para mujeres que históricamente han contribuido al cuidado de las embarazadas, particularmente en comunidades rurales donde el acceso a los servicios médicos puede presentar dificultades.

Aunque Yucatán no es la única entidad del país que reconoce o apoya a las parteras tradicionales, la puesta en marcha de este programa fortalece una política pública que vincula bienestar social, identidad cultural y reconocimiento al trabajo comunitario.

Una herencia que atraviesa generaciones

Miriam Esther Góngora Mul, partera tradicional de Tzucacab, lleva más de diez años acompañando a mujeres durante el embarazo y el nacimiento de sus hijos.

Su conocimiento no proviene de las aulas universitarias, sino de las enseñanzas recibidas de su madre y de su abuela, quienes le transmitieron prácticas y experiencias conservadas durante generaciones.

Durante la ceremonia, Miriam Esther recordó que muchas parteras desarrollaron su labor lejos de los reflectores y sin recibir una compensación económica permanente.

“Esta es una sabiduría que nos enseñaron nuestras madres y nuestras abuelas y que nosotras hacemos de todo corazón para ayudar a las mujeres cuando más lo necesitan. Por mucho tiempo hacíamos este trabajo en silencio y a veces sentíamos que nadie veía nuestro esfuerzo”, expresó.

Sus palabras reflejan una realidad que trasciende las fronteras de Yucatán: la partería tradicional forma parte de los conocimientos comunitarios que han sobrevivido a los cambios sociales, tecnológicos y sanitarios.

Sin embargo, preservar esta herencia también exige garantizar que las nuevas generaciones tengan oportunidades para aprenderla y ejercerla en condiciones dignas.

Más de 5.6 millones de pesos anuales

De acuerdo con las cifras oficiales del programa, cada una de las 313 beneficiarias recibirá seis apoyos bimestrales de 3 mil pesos, para alcanzar 18 mil pesos durante un año completo.

Un cálculo de Baúl del Sol establece que el compromiso económico anual ascendería a 5 millones 634 mil pesos, siempre que las 313 parteras permanezcan incorporadas y reciban la totalidad de los pagos correspondientes a doce meses.

El programa está dirigido a parteras tradicionales de 18 años o más y sus reglas de operación fueron publicadas el 11 de septiembre de 2026.

Su ejecución corresponde a la Secretaría de Bienestar del Estado, a través de la Dirección Mujeres Renacimiento.

El incentivo representa un reconocimiento económico a su trayectoria y servicio comunitario, aunque no debe confundirse con un salario profesional ni con la cobertura integral de sus necesidades laborales y de protección social.

La partería y los desafíos de la salud materna

Además de su dimensión cultural, la partería tradicional mantiene una relación histórica con la salud de las mujeres en comunidades indígenas y rurales.

Las parteras acompañan el embarazo, el parto y los días posteriores al nacimiento, además de brindar orientación y apoyo emocional a las familias.

No obstante, el reconocimiento de sus conocimientos debe avanzar de manera paralela con el fortalecimiento de los servicios médicos, la capacitación, la identificación oportuna de riesgos obstétricos y los mecanismos de referencia hacia hospitales y centros de salud.

La preservación de la partería tradicional y el acceso a una atención médica segura no son objetivos opuestos; pueden complementarse cuando existe coordinación y respeto por los conocimientos comunitarios.

En ese sentido, uno de los retos será conseguir que el reconocimiento económico se traduzca también en mejores condiciones para el ejercicio de esta actividad y en mayores oportunidades de colaboración con el sistema sanitario.

Preservar la cultura maya también es reconocer a sus mujeres

Durante la entrega de tarjetas, el gobernador Joaquín Díaz Mena pidió a las beneficiarias transmitir sus conocimientos a hijas, nietas y jóvenes de sus comunidades, con el propósito de evitar que desaparezca esta tradición.

“Esta tarjeta es un acto de justicia, un reconocimiento a su sabiduría y a sus manos benditas por toda una vida de servicio”, manifestó.

El mandatario agradeció a las parteras su contribución al nacimiento de numerosas generaciones de yucatecos.

En la ceremonia participaron la secretaria de Bienestar, Verónica Interián Argüello; la subsecretaria Adela Escamilla Acevedo; el director de Protección contra Riesgos Sanitarios, Domitilo Carballo Cámara; y el director del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya, Feliciano Moo y Can, entre otros funcionarios.

También estuvo presente Susana Homá Dzib, partera tradicional de Chichimilá.

Para Miriam Esther Góngora Mul, el reconocimiento tiene un significado que va más allá de los recursos económicos.

“Con el Renacimiento Maya, sentimos que nuestras raíces están más vivas que nunca”, expresó al agradecer el apoyo en nombre de sus compañeras.

El desafío ahora será garantizar la continuidad del programa, la entrega oportuna de los recursos y la preservación de los conocimientos que las parteras han transmitido durante generaciones.

Porque detrás de cada nacimiento acompañado por una partera tradicional existe una historia familiar, una experiencia comunitaria y una parte de la memoria viva de Yucatán.

¡Siguenos por Facebook, X, Tik Tok, Instagram y actualízate en Política, Cultura, Turismo y Sector Empresarial!