Educación va por 10 mil alfabetizados y refuerza detección temprana del autismo en Yucatán

Educación va por 10 mil alfabetizados y refuerza detección temprana del autismo en Yucatán

Yucatán enfrenta el reto de reducir el rezago educativo

Evitar que el rezago comience desde la primaria

En Yucatán, prácticamente tres de cada diez personas de 15 años o más presentan algún grado de rezago educativo, una problemática que obliga a intervenir tanto entre quienes no aprendieron a leer y escribir como entre aquellos que abandonaron sus estudios antes de concluir la primaria o secundaria.

Ante este panorama, la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (Segey), encabezada por Juan Enrique Balam Várguez, puso en marcha una estrategia que combina alfabetización de adultos, participación de estudiantes y docentes de niveles medio superior y superior, así como acciones preventivas desde los primeros grados de primaria.

Paralelamente, durante el presente ciclo escolar se reforzará otro desafío relacionado con la inclusión: preparar al personal educativo para identificar tempranamente a niñas y niños con trastorno del espectro autista y mejorar su atención dentro de los planteles de educación básica.

Un problema que alcanza a miles de yucatecos

Las cifras dimensionan el desafío. El 28.3% de la población yucateca de 15 años o más presenta algún tipo de rezago educativo: 5.1% no sabe leer ni escribir; 9.2% no concluyó la primaria y 14% no terminó la secundaria.

De acuerdo con los datos expuestos por las autoridades educativas, el analfabetismo representa alrededor de 100 mil personas y coloca a Yucatán entre las entidades que todavía enfrentan importantes desafíos para garantizar que la población complete su educación básica.

El secretario Juan Enrique Balam Várguez explicó que la estrategia para revertir esta situación contempla acciones directas durante 2026, particularmente mediante la participación del Instituto Estatal de Educación para Adultos.

La meta de este organismo es alfabetizar a 3 mil personas durante el año mediante su estructura de alfabetizadores.

Universidades y bachilleratos se suman: meta de 10 mil

Sin embargo, el esfuerzo pretende ir más lejos. La creación de la Coordinación Estatal de Alfabetización permitirá articular a instituciones de educación media superior y superior para incorporar a estudiantes y docentes a esta tarea.

A través de esta estrategia se pretende alfabetizar a otras 7 mil personas, lo que llevaría a 10 mil la meta conjunta durante el año.

La expectativa de la Segey es que este esfuerzo permita reducir en medio punto porcentual el 5.1% correspondiente a la población de 15 años o más que actualmente no sabe leer ni escribir.

El planteamiento convierte la alfabetización en una tarea que trasciende las aulas y busca involucrar a diferentes instituciones y comunidades educativas para atender a quienes, por distintas circunstancias sociales o económicas, quedaron fuera del sistema escolar.

Evitar que el rezago comience desde la primaria

La estrategia tiene además un componente preventivo. Para la Secretaría de Educación, combatir el rezago cuando ya existe resulta insuficiente si paralelamente no se evita que nuevas generaciones enfrenten dificultades para desarrollar competencias fundamentales.

Por ello se reforzará la alfabetización inicial durante primero y segundo grados de primaria, mientras que en tercero se buscará consolidar las habilidades de lectura, escritura y expresión oral.

El objetivo es que, al concluir tercer grado, las niñas y niños yucatecos cuenten con herramientas suficientes para continuar exitosamente su trayectoria escolar.

Esta intervención resulta estratégica porque las deficiencias acumuladas durante los primeros años pueden convertirse posteriormente en bajo aprovechamiento, abandono escolar y, finalmente, rezago educativo.

Autismo: detectar temprano para atender mejor

La política de inclusión educativa incorpora también acciones específicas para estudiantes con trastorno del espectro autista.

Durante el presente ciclo escolar, la Segey implementará un programa de capacitación para la atención integral de alumnos con esta condición en centros de educación básica.

Las acciones estarán dirigidas a docentes y directivos, mientras que psicólogos recibirán actualización especializada para fortalecer la detección temprana. También se establecerán mecanismos de canalización y seguimiento de los casos identificados.

Otro objetivo será actualizar el panorama estatal sobre el número y las necesidades de estudiantes con espectro autista, información indispensable para orientar servicios, capacitación y políticas públicas.

Educación e inclusión, dos desafíos conectados

El desafío educativo de Yucatán, por tanto, tiene dos dimensiones. Una consiste en recuperar a quienes quedaron rezagados y ofrecerles una segunda oportunidad para alfabetizarse o completar su educación básica; la otra implica actuar desde las primeras etapas de formación para detectar dificultades y evitar que niñas y niños sean excluidos o abandonen posteriormente las aulas.

Reducir las cifras será importante, pero el resultado de fondo deberá medirse en historias concretas: adultos capaces de leer y escribir después de años de rezago, estudiantes que concluyan su educación básica y niñas y niños con autismo identificados oportunamente y atendidos en escuelas preparadas para incluirlos.

Porque combatir el rezago educativo no significa únicamente recuperar lo perdido: significa impedir que una nueva generación vuelva a quedarse atrás.

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