La 4T avanza hacia el control electoral, denuncia.

Hace un llamado urgente a la defensa civil de la democracia.
En un contexto político donde el país se encamina hacia una nueva reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el empresario y activista Claudio X. González lanzó en Mérida una advertencia severa: “No podemos darle más poder al Poder”.
Ante más de 50 empresarios reunidos en la Coparmex Mérida, dentro del programa Diálogo por la Democracia, González planteó que el movimiento “Salvemos a la Democracia” no es un esfuerzo partidista, sino una reacción ciudadana ante lo que considera una amenaza directa al sistema de equilibrios que ha sostenido la vida democrática mexicana durante tres décadas.
A su juicio, la propuesta de reforma electoral de Sheinbaum —inspirada en el ideario político del expresidente Andrés Manuel López Obrador— busca concentrar el poder en el Ejecutivo federal, debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE) y subordinar a los órganos autónomos, una estrategia que, según él, se alinea con los modelos autoritarios de Cuba y Venezuela.

“Estamos ante un plan sistemático para desaparecer la democracia mexicana y consolidar un poder hegemónico que no tolere la disidencia”, advirtió.
Un proyecto ciudadano con plazo y metas precisas.
El empresario explicó que “Salvemos a la Democracia” pretende erigirse como la primera iniciativa ciudadana en defensa del sistema electoral. Para ello, los promotores tienen hasta el 10 de diciembre para reunir 130,000 firmas electrónicas en la plataforma del INE, objetivo que respaldan a través del sitio www.salvemosalademocracia.mx y de mesas receptoras instaladas en lugares públicos.El movimiento también impulsa la figura de los “guardianes de la democracia”, ciudadanos acreditados ante el INE que ayudan a multiplicar la recaudación de firmas y promover el voto libre y razonado.

González subrayó que esta iniciativa no busca competir con los partidos, sino empujar desde la sociedad civil un contrapeso ético y político ante la creciente concentración del poder. En su visión, la ciudadanía debe reapropiarse del proceso electoral y frenar cualquier intento de manipulación institucional.
Las cinco esencias irreductibles de la democracia
En su exposición, González delineó cinco principios esenciales que definen la democracia mexicana y que, en su opinión, están bajo amenaza directa por las políticas del actual gobierno.


Un árbitro electoral justo.
La imparcialidad del INE —dijo— es el corazón del sistema democrático. Cualquier intento de reformarlo para controlar su autonomía es equivalente a manipular el marcador en un partido antes de que empiece.
Cancha pareja.
Exigió la eliminación de las trampas estructurales, como las campañas anticipadas, la intervención del Ejecutivo en los procesos electorales y el uso clientelar de los programas sociales. Reconoció que los apoyos sociales son legítimos, pero su manipulación electoral “pervierte la voluntad del pueblo”.
Sacar a la delincuencia organizada de las elecciones.
Aunque en Yucatán la influencia criminal es limitada, alertó que en otras regiones la delincuencia “pone y quita” candidatos con el consentimiento de autoridades locales. La inseguridad política, dijo, se ha convertido en un nuevo instrumento de control.
Evitar la sobrerrepresentación legislativa.


Denunció que el sistema de asignación proporcional ha sido manipulado para que un solo partido obtenga más curules de las que le corresponden por voto directo, distorsionando la voluntad popular.
Terminar con el “chapulineo”.
Consideró que el cambio constante de partido por conveniencia personal traiciona al electorado y genera un Congreso más dependiente del poder que de la ciudadanía.
El fondo político de una reforma en disputa
La advertencia de González llega en un momento clave. La presidenta Sheinbaum prepara una reforma electoral que busca, entre otros puntos, reducir el número de legisladores, modificar la estructura del INE y revisar el financiamiento a partidos políticos. Aunque el gobierno la presenta como una medida de austeridad y eficiencia democrática, críticos como González la interpretan como un intento de control político.

El paralelo con países latinoamericanos no es casual: tanto en Venezuela como en Nicaragua, los procesos de centralización del poder comenzaron con reformas electorales que redujeron la independencia de los árbitros electorales. González sostiene que México se encuentra en una coyuntura similar, y que la pasividad ciudadana podría acelerar ese proceso.
“Cuando un gobierno busca ser juez, parte y árbitro al mismo tiempo, la democracia se convierte en una simulación”, subrayó.
Movilización nacional: de las firmas a las calles
El activista adelantó que, una vez que el INE avale la iniciativa, asociaciones civiles y colectivos convocarán a movilizaciones masivas en todo el país, con el objetivo de defender el voto libre y la autonomía electoral.
Recordó que la experiencia de Venezuela es una advertencia: “Aunque un candidato opositor gane las elecciones, si el árbitro no es independiente, su triunfo no será respetado”.


El mensaje resonó entre los empresarios de Coparmex Mérida, quienes coincidieron en que la defensa de la democracia ya no es un asunto de partidos, sino de supervivencia institucional.
En palabras de González, “la democracia no se hereda, se defiende todos los días”, y el tiempo para hacerlo —recalcó— vence el 10 de diciembre.
Finalmente destacó que esta iniciativa busca tener el éxito de La Ley 3 de 3, que fue una propuesta ciudadana que tuvo éxito y estuvo respaldada por la ciudadanía, que es el jugador más importante en este proceso electoral que está por venir.
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