Sin huelgas en décadas: la fórmula sindical que sostiene la estabilidad en Yucatán

Conciliación y acuerdos, la clave del sindicalismo yucateco para evitar conflictos obreros Yucatán, referente de estabilidad laboral
En un contexto nacional donde los conflictos laborales suelen marcar la agenda sindical, Yucatán se distingue como una de las entidades con menor incidencia de huelgas en México. La clave de este fenómeno radica en la paz social y en el entendimiento sostenido entre el sector patronal y las dirigencias sindicales, afirmó Osiris Alfonso Ávila Cordero, líder sindical y funcionario del Ayuntamiento de Mérida, que encabeza la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada.
Desde su perspectiva como Secretario General del Sindicato Único de Empleados de Comercio, Industria y Oficinas Particulares y Similares de Yucatán, el equilibrio laboral en el estado no es producto de la casualidad, sino de una cultura de diálogo permanente que ha permitido resolver conflictos antes de que escalen a escenarios de confrontación.


Sindicatos fuertes con base trabajadora amplia
Actualmente, el sindicato que encabeza Ávila Cordero agrupa a 5,400 afiliados activos, quienes laboran en diversas empresas del sector comercial e industrial. Entre ellas destacan firmas como Soriana, Chedraui, Parisina, Cuidado con el Perro, Design Express, Decafarma, así como otras del ramo alimenticio, farmacéutico y de servicios.
Este amplio universo laboral no solo refleja la representatividad del sindicato, sino también la confianza de los trabajadores en una estructura que ha privilegiado históricamente la negociación por encima del conflicto.
“Somos miles de trabajadores organizados, pero también somos una organización que busca siempre el equilibrio, que no apuesta por la confrontación, sino por acuerdos que beneficien a ambas partes”, explicó.
El salario, demanda constante
Uno de los temas centrales en la agenda sindical sigue siendo el salario. De acuerdo con el dirigente, la constante preocupación de la base trabajadora gira en torno al poder adquisitivo frente al incremento de precios.
“El salario siempre va a ser la principal demanda. La relación entre el ingreso y el costo de los productos es una preocupación permanente”, señaló.
Sin embargo, la negociación no se limita únicamente a los sueldos. También se abordan prestaciones como vacaciones, aguinaldo, vales de despensa y bonos de puntualidad, los cuales representan mejoras sustanciales en la calidad de vida de los trabajadores.
Año con año, el sindicato busca incrementos que superen incluso lo establecido por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, mediante acuerdos directos con los empleadores.

Cultura de negociación y contratos históricos
Uno de los factores que explican la estabilidad laboral en Yucatán es la antigüedad de los contratos colectivos. En muchos casos, estos acuerdos tienen más de dos o tres décadas de vigencia.
Un ejemplo emblemático es el caso de Soriana, cuyo contrato colectivo se remonta a la época en que operaba como Supermás, posteriormente Gigante, hasta su transformación en la cadena actual.
“Son relaciones laborales de más de 30 años. Eso genera confianza, conocimiento mutuo y una dinámica de respeto entre empresa y trabajadores”, indicó Ávila Cordero.
Esta continuidad ha permitido construir canales efectivos de comunicación que facilitan la resolución de diferencias sin necesidad de recurrir a medidas extremas.

Huelgas: un fenómeno prácticamente inexistente
Uno de los datos más relevantes es que en Yucatán no se ha registrado una huelga formal en más de dos o tres décadas, salvo casos aislados como el del Hotel Los Aluxes en años recientes.
Aunque han existido intentos, paros o manifestaciones, estos no han escalado a huelgas formales gracias a la intervención oportuna de los sindicatos y a la disposición de las empresas para negociar.
“Siempre tratamos de conciliar. Una huelga implica pérdidas importantes tanto para el empresario como para el trabajador. Por eso buscamos soluciones antes de llegar a ese punto”, explicó.
Incluso en situaciones de tensión, como conflictos en maquiladoras en municipios cercanos como Conkal o Motul, se ha privilegiado la mediación para evitar consecuencias mayores.
Un modelo de “ganar-ganar”
El sindicalismo yucateco se basa en un principio claro: la negociación debe generar beneficios para ambas partes. Esto implica que tanto trabajadores como empresarios estén dispuestos a ceder en ciertos aspectos para alcanzar acuerdos sostenibles.
“Es una medida de ganar y ganar. Siempre alguien tiene que ceder un poco, pero el objetivo es que nadie salga perjudicado”, subrayó el dirigente.
Este enfoque ha permitido mantener la estabilidad económica en la entidad, favoreciendo la atracción de inversiones y la permanencia de empresas a largo plazo.
Vinculación regional y nacional
El modelo yucateco no ha pasado desapercibido en otras entidades. Líderes sindicales de estados como Campeche y Quintana Roo, así como de otras regiones del país, mantienen contacto constante con sus homólogos yucatecos para intercambiar experiencias.
A través de encuentros periódicos en el marco de la Confederación de Trabajadores de México, se comparten estrategias y avances en materia laboral.
“Nos reunimos cada cierto tiempo con líderes de distintos sectores: agua, carne, radio, televisión. Es un intercambio muy enriquecedor que nos permite mejorar continuamente”, explicó.
Trayectoria y vocación sindical
Con más de 15 años en el movimiento sindical, Ávila Cordero representa una nueva generación de líderes formados dentro de la estructura tradicional de la CTM. Su formación como abogado en el Centro de Estudios Superiores de la organización y su cercanía familiar con el sindicalismo marcaron su trayectoria.
Inspirado por figuras históricas del sindicalismo en Yucatán, ha asumido el compromiso de mantener la estabilidad laboral como eje central de su gestión.
Liderazgos que han marcado época
El dirigente también reconoció el papel de líderes históricos y contemporáneos del sindicalismo en la región, como Pedro Oxté de la CROC, Jervis García Vázquez y Luis Briceño Contreras en la CTM, así como los fundadores del movimiento sindical en el estado.
Estas figuras han contribuido a consolidar un modelo basado en el diálogo, la negociación y la responsabilidad compartida.
Un modelo a seguir
La experiencia de Yucatán demuestra que es posible construir relaciones laborales armónicas sin sacrificar los derechos de los trabajadores ni la viabilidad de las empresas.
En un entorno económico complejo, la paz laboral se ha convertido en un activo estratégico para el estado, posicionándolo como un referente nacional en materia sindical.
La clave, coinciden los actores involucrados, está en mantener abiertos los canales de comunicación, fortalecer la confianza mutua y apostar siempre por el entendimiento antes que por la confrontación.
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